martes, 31 de agosto de 2010

El evangelio del mal

Este libro deja un sabor agridulce. Al comenzar a leer parece que la historia promete, por lo menos así resulta durante las primeras 30 ó 40 páginas. Comienza con un ritmo vertiginoso y engancha muchísimo. Sin embargo luego el ritmo se vuelve un poco más lento y de allí en delante se alterna.

¡Cuidado con los spoilers!  =)

Esta novela trata nuevamente de un complot para "revelar la verdad" acerca de ciertas situaciones con la iglesia católica y el Vaticano. El punto de vista es bastante original y por lo menos nadie se creerá que puede ser cierto como ha sucedido con otras novelas.
La novela narra muy bien el ambiente oscuro de los conventos, los paisajes nocturnos medievales y las fuerzas de mal que están envueltas en el asunto. A eso no se le puede pedir mucho más. Si se trata de causar impresión en el lector a base de narraciones de lugares oscuros, mutilaciones y fuerzas diabólicas me parece que se lleva las palmas.

La historia se desarrolla en la época actual con una serie de "flashbacks" de varios personajes mediante regresiones, posesiones, hipnosis y lecturas de documentos antiguos quer nos transportan al medievo, conventos, organizaciones de religiosas y hasta la mismísima piel de un inquisidor.

Sin embargo, para el final, la trama central me parece un poco débil, como si el autor hubiera querido abarcar demasiadas organizaciones en la conspiración. Eso sin contar que el secreto que quieren revelar no es muy secreto que digamos porque tan pronto aparezca otro personaje en la historia éste se enterará de todo lo que a los demás les costó sudor frío, terror y sangre. Vaya, que no son muy buenos guardando secretos. =)

El final me parece un poco precipitado, de repente todo se acelera y pasan las cosas muy rápido.

Existe un error que no comprendí porqué lo dejaron así puesto que era tan fácil de corregir, en el libro menciona que INRI dejó de significar "Iesus Nazarenus Rex Iedeorum" para ser "Ianus Rex Infernus"... y entonces ¡¡donde quedó la N!!. Tan sencillo que habría sido haber puesto "Ianus Nazarenus", pero en fin.

Además, ciertamente la personas olvidamos muy rápido (y si no, basta con preguntarse porqué se reeligió a cierto político o porqué tal partido sigue en el poder), sin embargo, unas palabras como las pronunciadas por el Papa al final del libro no iban a esfumarse tan rápidamente como el autor del libro nos quiere hacer creer, y además, ¿qué no había un montón de cámaras grabando el momento?.

En resumen, si te gustan las historias "conspiranoicas" que involucren fuerzas del mal y mutilaciones cada dos por tres, paisajes medievales nocturnos, historias sobre las cruzadas, los templarios y la dura vida medieval entonces lee este libro, solamente no lo pongas en tu lista de prioridades.

Un saludo.

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